Ramos y bouquets únicos para cada ocasión especial en Palmira
Nueve rosas rojas de tallo largo abiertas sobre gypsophila blanca, envueltas en papel satinado blanco y rematadas con un moño rojo. Incluye una tarjeta kraft con corazón para que escribas lo que sientes. Es el ramo que se entrega sin explicaciones: el mensaje ya viene puesto.
Cinco rosas rojas de primera calidad flotando entre una nube generosa de gypsophila, protegidas por papel translúcido con acabado botánico. Un ramo compacto, fácil de cargar y de lucir bonito en cualquier escritorio o mesa. Ideal para un aniversario de mes, un gracias o un simple “pensé en ti”.
Cuatro girasoles grandes rodeados de rosas rojas, gypsophila y helecho fresco, presentados en papel negro translúcido que hace resaltar el amarillo. La combinación más pedida cuando se quiere alegrar a alguien y enamorarlo al mismo tiempo. Funciona igual de bien para un cumpleaños que para pedir perdón.
Tres girasoles al centro coronando un anillo de 24 rosas rojas con gypsophila y follaje, todo envuelto en papel negro mate con mensaje escrito a mano en dorado. Incluye tarjeta para dedicatoria. Es un ramo de los que hay que sostener con las dos manos y que nadie olvida haber recibido.
Veinticuatro rosas rojas montadas en forma de domo, con gypsophila repartida entre los pétalos y un envoltorio blanco translúcido que enmarca sin robar protagonismo. El clásico absoluto del romance, hecho en el tamaño que impresiona. Perfecto para aniversarios, propuestas y reconciliaciones.
Sombrerera negra rígida completamente llena de girasoles y rosas rojas con follaje verde, cerrada con un moño rojo en satín. Al venir en base con espuma hidratada, se recibe lista para poner en la mesa y dura varios días sin necesidad de florero. Nuestro arreglo más imponente para fechas que se quieren celebrar en grande.
Caja negra con girasol, gypsophila y follaje fresco, coronada por un globo burbuja con confeti dorado y el mensaje que tú elijas. Tanto la caja como el globo se personalizan con el nombre o la frase que quieras. El detalle ideal para una despedida, un ascenso o un cumpleaños en la oficina.
Girasoles abiertos, una rosa roja al centro y solidago amarillo dentro de una caja negra con letras doradas y cinta roja en la base. Viene con tarjeta impresa para tu dedicatoria. Una declaración directa, sin rodeos, en un formato que se ve mucho más caro de lo que cuesta.
Nueve rosas rojas con gypsophila dentro de una sombrerera negra con moño rojo, decorada con mariposas doradas y un cartel impreso con el nombre y el mensaje que nos indiques. Se arma a pedido, así que cada una es distinta. Un regalo que se siente hecho a la medida de esa persona.
Caja en forma de corazón repleta de rosas rojas con tres girasoles al centro y espacio para tarjeta. La forma se aprecia completa desde la primera foto, que es exactamente lo que pasa cuando la reciben. Nuestra opción preferida para San Valentín, aniversarios y propuestas.
Un girasol acompañado de solidago y gypsophila teñida, envuelto en papel kraft con globo corazón metalizado y tarjeta colgante. Es nuestro detalle más accesible y también el que más se repite: pequeño de tamaño, grande de gesto. Se entrega el mismo día en toda Palmira.
Caja corazón dividida en dos: de un lado girasoles frescos con follaje, del otro quince bombones Ferrero Rocher, cerrada con moño dorado. Flores y chocolate en el mismo regalo, sin tener que escoger. Un acierto seguro para cumpleaños, Día de la Madre y aniversarios.
Seis rosas rosadas de tono suave combinadas con eucalipto cinerea, en papel blanco de acabado mate. La paleta más delicada del catálogo, perfecta cuando se busca algo bonito sin caer en lo obvio. Muy pedido para cumpleaños de mamá, amigas y compañeras de trabajo.
Cinco rosas en rosa pastel entre ramas de gypsophila, envueltas en papel rosa palo con caída amplia. Tiene ese aire de fotografía de revista que hace que la primera reacción sea sacar el celular. Un regalo dulce para nacimientos, graduaciones y cumpleaños de quince.
Un girasol al centro rodeado de rosas rosadas y blancas, mini rosas rojas, margaritas, pompones morados y flores de temporada, en papel rosa con filo dorado. Cambia un poco cada semana según lo que llega fresco de la galería. Para quien no tiene una flor favorita sino todas.
Un girasol grande en el centro, abrazado por un anillo cerrado de rosas rojas y gypsophila, sobre papel negro con cintas doradas. El contraste entre el amarillo y el rojo hace que se vea enorme en fotos. Uno de los preferidos para aniversarios y para pedir matrimonio.
Siete girasoles abiertos con limonium morado repartido entre ellos, envueltos en papel blanco y ocre. Puro amarillo, sin rosas y sin romanticismo: este es el ramo de la alegría, la amistad y las buenas noticias. También es el que más dura en florero con agua limpia.
Cinco rosas rojas rodeadas de eucalipto, envueltas en papel negro con la palabra ROMANTIC en dorado y cintas impresas. Elegante, sobrio y muy fotogénico, sobre todo de noche. La opción para quien quiere impactar sin recurrir al ramo gigante.
Sombrerera color crema con moño en satín, llena de rosas y coronada por un globo corazón con el mensaje que tú elijas. La escoges en rojo o en rosado: en la foto aparecen las dos versiones para que veas cómo queda cada una, pero el precio es por una sola caja. El regalo obligado para el Día de la Madre y para los cumpleaños que se quieren celebrar bonito.
Rosas eternas en lila y rosa, con corona dorada de perlas, mariposa decorativa y banda satinada de Feliz Cumpleaños. Al no ser flor natural, no se marchita: queda en la habitación como recuerdo del día. Es el regalo de cumpleaños que sigue ahí meses después.
Rosas eternas en azul con destellos, girasoles tejidos en cinta y tarjetas inspiradas en La noche estrellada de Van Gogh. Un ramo distinto, para gente a la que las flores comunes le quedan cortas. No requiere agua ni cuidados y conserva el color indefinidamente.
Rosas eternas en rosa pastel entre mariposas de organza y una guirnalda de luces LED cálidas integrada al ramo. De día se ve delicado; de noche se enciende y se convierte en otra cosa. El regalo que se queda en la mesa de noche mucho después de la fecha.